Un proceso de
aprendizaje vinculado a la realidad nacional e internacional y a la realidad
del entorno del estudiantado, le permite al estudiantado adquirir conocimiento
aplicable, el cual puede utilizar en situaciones cotidianas, de tal manera que
pueda comprender con fundamento científico, los fenómenos naturales que
acontecen a su alrededor, así como cualquier otro fenómeno que se relacione a
la ciencia y a la tecnología en áreas elementales como lo son: la medicina, el
transporte, la alimentación, la tecnología y temas ambientales.
Las ciencias
experimentales responden las necesidades del estudiantado para que su
aprendizaje tenga mayor impacto, ya que permite el desarrollo de habilidades,
destrezas y hábitos, intensifica la capacidad de buscar mejores estrategias,
promueve el pensamiento crítico (Lemke, 2006) .
Un país que
fomenta el aprendizaje de las ciencias experimentales permite que el estudiantado pueda visualizar
todo un abanico de posibilidades, pues reconoce los problemas que presenta su
entorno y cómo podría mejorarlos empleando conocimiento científico.
Un punto
importante a recalcar es que las ciencias experimentales le permiten al
estudiantado apoderarse de su proceso de aprendizaje, tener un papel importante
en el proceso, de tal manera que reconozca la importancia del quehacer del
investigador, tarea que requiere una gran cantidad de cualidades necesarias en
el ciudadano de la actualidad.
Ciudadanos
capaces de investigar, son ciudadanos críticos, reflexivos, responsables. Bien
se dice que el pensamiento constituye al ciudadano y que el pensamiento está
vinculado con la verdad, por lo tanto, una persona capaz de pensar, reflexionar
e investigar, es aquella que toma decisiones políticas responsables (Albornoz, 2014) .
Es necesario que
las nuevas generaciones adquieran conocimiento e interés en el área de las
ciencias, de tal manera que se capaciten para responder las necesidades del
país como lo son: el cambio climático, producción de energía, industria
alimentaria y salud, así como otras necesidades de la sociedad en temas de
comunicación, tecnología e innovación. Un país que fomente la educación
científica y tenga inversión en la ciencia y tecnología, tiene el potencial
necesario para solventar dichas necesidades (Polino, 2012) .
Referencias
Albornoz, M. (2014). Cultura científica para los
ciudadanos y cultura ciudadana para los científicos. Revista Luciérnaga,
71-77.
Lemke, J. (2006). Investigación didáctica. Estados
Unidos: Universidad de Michigan.
Polino, C. (2012). Las ciencias en el aula y el interés por
las carreras científico-tecnológicas. Revista Iberoamericana de educación
N°58,
167-191.


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