martes, 16 de octubre de 2018

Problemas ocasionados al no fomentar una cultura científica


Problemas ocasionados al no fomentar una cultura científica

La enseñanza de las ciencias propicia la adquisición de actitudes científicas que forman parte de la conducta y actitudes de los ciudadanos en miras de un conocimiento científico más acorde con las concepciones epistemológicas de la ciencia actual. Según Gonzáles y Rasilla (2011) la función de la educación consiste, entonces, en entregar la cultura a las nuevas generaciones, pero no como un cúmulo de ideas, sino como una propuesta susceptible de ser modificada, enriquecida con oportunidades para que aprendan a trabajar para generar modificaciones. 

En este sentido, es apreciable que se requiere de la cultura científica, que impulsa la actitud investigativa y crítica de la realidad en los estudiantes, así mismo de situaciones de la vida cotidiana como escenario propiciador de aprendizajes significativos por medio de la alfabetización científica.

La educación se debe concebir como un proceso permanente, dinámico, flexible, democrático, de carácter social y personal-individual a través del cual se reconoce la necesidad de reconstruir las relaciones hombre-naturaleza-sociedad; esto redunda en el mejoramiento y conservación del medio ambiente natural, socio - cultural, interpersonal y creado, por lo tanto fortalece las posibilidades y permite divisar con claridad la responsabilidad que posee el ser humano para con su entorno y la capacidad interpretativa frente a él (Ruiz, 2014)

Todas estas perspectivas permiten un verdadero trabajo crítico que reoriente la cultura científica hacia el servicio de los seres humanos, que en su reflexión sobre el sentido de la vida, nuestro papel en el planeta  y sobre su responsabilidad social incluyan la utilización de la ciencia y la técnica de manera adecuada a las necesidades propias de un desarrollo social autónomo, al igual que los saberes comunes y tradicionales (Ruiz, 2014).

Las comunidades de investigadores deben:
• Contribuir, especialmente en el caso de problemas en los que están involucradas, a la presentación de alternativas sobre las cuales la ciudadanía pueda informarse y pronunciarse;
• Tener en cuenta las opiniones de la sociedad y dialogar efectivamente con ella;
• Luchar contra el entronizamiento de tecnocracias amparadas en conocimientos científicos y tecnológicos reales o supuestos.

El difícil presente y el sombrío futuro de la investigación científica en la mayoría de los países en desarrollo hacen necesario conjugar esfuerzos varios, que complementan el esfuerzo que cada sociedad nacional debe realizar.

Debe atenderse la percepción que la sociedad tiene de la ciencia y la tecnología en cada país, a fin de conocerla y tomarla como base para la formulación democrática de estrategias y políticas de desarrollo científico y tecnológico.
Sólo un apoyo ciudadano mayoritario, explícito y consciente puede garantizar la continuidad de la inversión en ciencia y tecnología a los niveles que se requieren para que la generación endógena de conocimientos se convierta en palanca del desarrollo, y pueda así consolidarse como una actividad socialmente valorada.

Equidad de mujeres y hombres en las actividades científicas, las niñas y mujeres de la Región han tenido enormes dificultades para acceder al sistema educativo y, por ende, al conocimiento científico y tecnológico, ( veces podemos creer que no, pero las zonas rurales de Costa Rica este problema después de tantos años de historia sigue siendo un tema relevante e imposible de desatender)


Solo la unión de los esfuerzos de distintos actores sociales debería posibilitar la elaboración, en cada país, de una agenda prioritaria de grandes temas de investigación.
Asimismo, la enseñanza de las ciencias ha estado basada en tratamientos desde visiones que excluyen a la mujer. Una participación plena y equitativa de la mujer en las actividades científicas y tecnológicas contribuirá a enriquecer y reorientar sus temáticas, enfoques, prácticas y aplicaciones.











·       González, L., & Rasilla, M. (2011). Una Estrategia para el Aprendizaje de la Cultura Científica. 04 (02), pp. 15-26. Recuperado de http://web.b.ebscohost.com.talamanca.uned.ac.cr/ehost/pdfviewer/pdfviewer?sid=89303b4f-76d9-484d-ab20-b2716f24fbf7%40sessionmgr120&vid=1&hid=102
  • Ruiz Cabezas M. (2014) La ética ambiental. Un camino para la supervivencia. Docente Universidad Cooperativa de Colombia-Santa Marta. Recuperado en: http://www.gestiopolis.com/administracion-estrategia/la-etica-ambiental.htm


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